LAS ABEJAS
¿Que enfurece a las abejas?


Algunas consideraciones sobre las abejas africanizadas


El trabajo en el apiario puede verse complicado si las abejas muestran un grado importante de agresividad, cuando toman una actitud defensiva. Para evitar que entren en cólera es importante conocer cuales son los factores que despiertan el instinto defensivo de las abejas. En este artículo se ofrecen las características de algunas de las causas de enojo en las abejas. Olores, colores, ruidos, clima y otras cuestiones que explican este comportamiento. También encontrará algunas consideraciones de las abejas africanizadas.
 

 
 
Lugares preferidos para picar:


Los lugares predilectos para picar son: La cabeza, ojos, nuca, tobillos, lugares de color negro del equipo (sierres, logotipos), la espalda y hombros cuando se moja el equipo por la transpiración. Pican muy poco en las manos, a menos que usemos guantes de descarne o que tengamos olores agresivos o de picaduras anteriores. Los tobillos son lugares predilectos cuando están muy excitadas, especialmente se pueden llegar con sus picaduras a la piel.
Seguramente que hay mas detalles sobre lo que irrita a las abejas, pero este artículo es un resumen de los principales factores determinantes.
Si usted es un apicultor experimentado, disculpe que parezca reiterativo, pero si está dando los primeros pasos seguros que le van a ser muy útiles estos comentarios

Las abejas son muy sensibles a los olores:
Algunos olores que indican peligro de ataque y depredación a la colmena estimulan el instinto defensivo e irritan a las abejas. El olor al gasoil, naftas, insecticidas, perfumes, adrenalina, veneno de abeja, son algunos de ellos.
Una feromona liberada con el veneno, estimula el instinto defensivo a las demás abejas. Siempre buscan picar en lugares donde picó otra abeja. Cuando una abeja se dispone a robar (pillar) la miel es inmediatamente detectada por las abejas guardianas por el olor que libera, cosa que no ocurre cuando por equivocación se mete en el nido ajeno. Olores que despiden los humanos y otros animales por el miedo son interpretados como peligro de ataque y estimulan el instinto defensivo. Es evidente que nuestro afán de hacer más rápido el trabajo nos excita y pone nerviosos sin que nos demos cuenta y despedimos olores que son interpretados como un riesgo para la colmena. Las reinas jóvenes inmaduras son asustadizas y ante la menor perturbación liberan olores que son interpretados como una agresión por las obreras, que terminan matando -embolar-a su soberana por asfixia.
Algunas personas por ser muy nerviosas o miedosas, no deberían trabajar en apicultura. En más de una oportunidad tuve que suspender el trabajo por culpa de un operario novato, pero también me ocurrió que un operario de mi padre, que trabajó con él por más de 20 años, cuando me acompañó al apiario; irritó tanto a las abejas que por prudencia tuvimos que suspender la tarea. Alrededor del operario había una nube de abejas que lo ponían nervioso, cuando comenzó a pasar la transpiración por fuera del buzo, las abejas empezaron a picar. El olor al veneno, la adrenalina y los movimientos bruscos y rápidos del operario hizo una combinación explosiva para las pobres abejas, la situación se volvió intolerable, y como dije, no era novato, tenía más de 20 años de experiencia. En contraposición a este caso, conocí a un señor anciano que tenia unas colmenas en el fondo de la casa, eran unos cajones rústicos, sin cuadros móviles, colmenas africanizadas, que para cosechar cortaba los panales con un cuchillo y sin embargo trabajaba sin velo y sin ahumador. Utilizaba unas pocas bocanadas del humo de su cigarro y hasta parecia que conversaba con las abejas. Mi padre tenía un manejo muy suave y tranquilo, pero este anciano era único, me hacía acordar de los comentarios sobre el Hermano Adam Kehrle, que según dicen tenía un trato muy especial con las abejas.

Colores que no les agradan

Con respecto a los colores, el negro es el blanco de todas las picaduras. No se si el color puede irritar a las abejas, pero si atacan, los colores negros son los lugares predilectos de las picaduras. El cierre del buzo, el logotipo, los burletes de la camioneta, etc.
Tengo una propiedad donde vive mi hijo que utilizó además como apiario. Las colmenas están cerca de la casa y son tan mansas que los animales domésticos merodean entre las colmenas sin que estas los ataquen ni cuando las revisamos. Pero una vez entró un caballo al campito, pateó una colmena y “Ardió Troya”. Atacaron a los animales domésticos, gatos, perros y a unos perritos muy chicos que no pudieron escapar, tres negritos y seis de colores claros. Aunque parezca mentira, murieron los negritos a consecuencia de las picaduras y los de colores claros se salvaron.

Ruidos molestos y vibraciones

Los ruidos de motores, vibraciones, golpes, movimientos bruscos, chasquidos, el golpe de una azada, machete, hacha, las aspas de los molinos a viento al moverse normalmente perturban la tranquilidad de la colmena.

Condiciones climáticas

Hay muchas circunstancias o situaciones que perturban e irritan a las abejas o al menos las predispone a atacar. Todo lo que dificulte sus tareas cotidianas: Los vientos fuertes que entorpecen el pecoreo, mucho calor para regular la temperatura interna de la colmena. Cuando se corta la entrada de néctar o cuando hay mucha entrada, pero debido al calor, humedad y poca ventilación, se dificulta el trabajo de deshidratar el néctar y a su vez mantener la temperatura y humedad de la colmena. Exceso de rocío por la mañana. Días de lluvia, o previos a una lluvia con mucho calor y humedad. El encierro y traslado especialmente en días de calor húmedo y con mucho ingreso de néctar irrita terriblemente a las abejas. En una oportunidad las hormigas “arará”, que normalmente conviven con las abejas, las atacaron mientras revisábamos las colmenas, las que muy irritadas, nos llenaron de aguijones.
Un colmenar en plena mielada se volvió inmanejable, hacía mucho calor y las malezas ganaron terreno dificultando la ventilación, había tanto olor a néctar que ya era repugnante y las abejas se ponían furiosas de solo vernos. Al mes cuando ya pasó la mielada y bajó un poco la temperatura, estaban tan mansas que pudimos limpiar el monte con machete y hacha hasta debajo de los cajones.

Otros:
Los guantes de descarne, especialmente si están mojados resultan ser un estimulante muy fuerte del instinto defensivo de las abejas, en cambio los guantes de goma o de lona son muy tolerados. (Nosotros utilizamos guantes de goma que son muy suaves y fáciles de lavar mientras se trabaja con las colmenas.) Los guantes mojados incitan a picar.
 

Algunas consideraciones sobre las abejas africanizadas

La abeja Africana que trajo en 1956 el biólogo Warwick Esteban Kerr era Apis mellifera adansonii o Apis dorsata o escutelata o también llamada abeja de oro por su color amarillo, con el tiempo los cruzamientos reiterados con otras razas adaptadas al Brasil de origen europeo transformó a la adanasonii en la abeja africanizada que hoy conocemos en la Argentina. La abeja africanizada es de color negra, o negra con bandas amarillas en el abdomen y conviven en la misma colmena algunas de color negro con otras cuyo abdomen es con bandas amarillas.
Es de menor tamaño que las de origen europeo, es bastante mas chica y la reina es de color rojo negruzco o dorado negruzco. Las celdillas son inconfundibles por su tamaño, pareciendo sus panales a los de una avispa. Tienen comportamientos parecidos a los de las avispas cuando se toca el nido, si se levanta un cuadro con crías las abejas nodrizas vuelan desesperadas dejando casi vacío el panal lo que dificulta muchísimo el trabajo con las mismas. Rechazan la cera estampada estándar adaptada al tamaño de abejas europea -más grande- y hacen panales propios, pegados a cada cara de la cera estampada.
Las reinas europeas o de otras razas de abejas más grandes, son rechazadas por no poder aovar en celdillas tan chicas, lo que dificulta el cruzamiento. Son muy prolíficas y cuando enjambran a veces lo hacen con varias reinas.
Son mucho más agresivas que las europeas y tienen la característica de atacar en mayor número de abejas. Tardan mucho mas tiempo en tranquilizarse, a veces no lo hacen por horas y persiguen a su presa hasta una distancia superior a los 200 metros. No siempre están agresivas, pero en circunstancias especiales impredecibles, ante la menor perturbación “Arde Troya” y salen en grandes cantidades al ataque de todo lo que resulte ajeno al paisaje natural: animales domésticos, ropa, zapatillas, caballetes, burletes de los vehículos, en fin todo lo que resulte ajeno a su colmena. Mientras las abejas de raza europea tienden a picar en los ojos, cuero cabelludo y cuello; las africanizadas pican en cualquier lugar.
La cantidad de veneno que inyecta es similar a la de cualquier abeja pero cuando ataca lo hace en grandes grupos y como persigue por largas distancias la victima termina con múltiples picaduras. Es más sensible y reacciona en forma inmediata a las feromonas de alarma que liberan en cada picadura junto con el veneno. Es probable que liberen más feromonas de alarma ante cualquier perturbación que otras abejas. Reaccionan muy poco ante el humo que a veces parece irritarlas más.
Para poder trabajar con algunas de estas colmenas hay que desarmar rápidamente el nido de cría para desorientarlas, lo que da unos minutos de tiempo como para efectuar el trabajo deseado. En ocasiones atacan a otras colmenas invadiendo su nido y mezclándose con sus abejas después de dejar un tendal de abejas muertas en el piso.
Son tan feroces que en ocasiones atacan a varias colonias a la vez. Mientras las abejas de raza europea sucumben en su nido a consecuencia de los incendios, inundaciones, depredadores, hambre; la abeja africanizada huye y abandona hasta la cría en busca de otro lugar mejor. Recorre largas distancias en busca de alimentos, trabaja desde muy temprano y hasta muy tarde ya casi de noche y es muy resistente a las enfermedades, especialmente a la varroa.
Mantiene el nido con huevos y crías durante casi todo el año lo que le permite adaptarse mejor a zonas con mieladas sorpresivas y cortas. Se adapta muy bien a los climas tropicales y subtropicales, cálidos y húmedos. Dentro de las colmenas llamadas de tipo africanizado hay una gama muy amplia de comportamientos, desde colmenas que son un verdadero peligro para las personas y animales domésticos hasta otras que son muy manejables y que conviven con los animales domésticos y además de ser mansas, son muy productivas, prolíficas, y muy resistentes a las enfermedades.
Junto con las africanizadas hay colmenas que son portadoras de características genéticas muy favorables, heredadas de las africanizadas, pero mas grandes, dóciles, prolíficas y muy resistentes a las enfermedades.